CASA CURADA VOLVER

El hotel con alma de casa: HAB y la nueva hospitalidad bogotana

Bogotá tiene torres que podrían estar en cualquier lugar. HAB tiene una puerta azul, tres casas unidas y una cocina que vuelve de la granja.

Bogotá tiene hoteles que podrían estar en cualquier ciudad del mundo. HAB Hotel Bogotá es la excepción: una casa inglesa de Chapinero Alto donde la puerta azul funciona como frontera entre la ciudad y el hogar. Cruzarla es cambiar de velocidad, y esa es la primera decisión de diseño de toda la propuesta.

Detrás hay tres casas unidas en una sola -dos existentes, remodeladas, y una nueva construida a su lado- que abrieron como hotel en 2021, en plena pandemia. Sus cofundadores, Nicolás Vergara y la arquitecta Ana María Calle, bautizaron el proyecto con un acrónimo que lo explica todo: Hotel, Host, Bogotá. Hoy suma 57 habitaciones, un café restaurante y un patio central que ordena la casa como lo hacían las casonas de antes.

En agosto de 2026, HAB Café renovó su carta bajo la mirada del chef Felipe González, y con ella el hotel confirmó lo que su arquitectura ya anunciaba: la cocina es el otro lugar donde se vive. Platos de producto local, de temporada y de granja propia, servidos en una casa que nunca quiso ser lobby.

Ese es el hilo conductor de esta nota: habitar. La casa que se restauró en lugar de reemplazarse, las lámparas que cuelgan como presencias, la huerta que vuelve a la mesa. En HAB, el lujo no es la distancia. Es la sensación de que alguien estaba esperando que llegaras.

HISTORIA Y ENTORNO: CHAPINERO, EL BARRIO QUE NACIÓ DE UN ZAPATO

Chapinero se llama así por un oficio. Cuenta la historia que el nombre viene de un zapatero que se instaló en la zona, fabricante de chapines, el calzado de otra época. Fue el primer suburbio de Bogotá, un territorio de artesanos y, ya en el siglo XIX, de casas de campo para las familias más acomodadas de la capital. El nombre se oficializó en 1885.

Chapinero Alto, donde se levanta HAB Hotel Bogotá, es la parte del barrio que trepa hacia los cerros. Calles en pendiente, ladrillo a la vista, cafés de especialidad, galerías y mesas que se llenan de noche: Vogue lo bautizó "el Williamsburg de Bogotá". El Parque Portugal queda a una cuadra, la Universidad de La Salle a doscientos metros y la Zona G, la zona gourmet de la ciudad, a poca distancia. Es un entorno que entiende de casas, porque se hizo con ellas.

No es casual que HAB haya elegido este lugar. Nicolás Vergara explica que Chapinero Alto es uno de los distritos creativos más importantes de Bogotá, el sitio donde hoy nacen los mejores conceptos de hospitalidad y diseño de la ciudad. El hotel no llegó a un barrio de moda: se instaló donde ya se estaba cocinando algo.

El barrio que nació de un zapato sigue enseñando lo mismo: los grandes viajes empiezan por los pies.

DISEÑO: LONDRES CON UN TOQUE TROPICAL

Ana María Calle describe la experiencia con una comparación exacta: es como estar en Londres, pero con un toque tropical. La casa inglesa conservó su volumetría original; a su lado creció una adición moderna y minimalista en ladrillo bogotano, de un tono más pastel, con tejidos de ladrillo que dan privacidad a las habitaciones. La pieza nueva se teje con la antigua sin competir con ella.

Adentro, la luz es tenue a propósito, para que hablen las lámparas del diseñador británico Tom Dixon y las de la artista colombiana Venuz White, repartidas por el hotel y por HAB Café. El mobiliario exclusivo lleva la firma de Zientte, taller bogotano ligado a la familia Vergara. En el lobby, una escalera inglesa de más de ochenta años sostiene un chandelier de Venuz White y deja ver, en uno de sus pasillos, un retrato de Gabriel García Márquez del artista Pablo Tamayo. Es, según el propio Vergara, la pieza más fotografiada del hotel y posiblemente de la ciudad.

El verde completa el diseño: más de dos mil plantas de flora nativa de la Sabana de Bogotá -helechos, siete cuero, mano de oso- crecen en los patios y en los rincones. Es la única decoración de HAB que sigue creciendo.

HABITACIONES: SEIS MANERAS DE VOLVER A CASA

Las 57 habitaciones de HAB Hotel Bogotá se parecen más a un cuarto de casa que a un número de pasillo. Hay seis tipos -Small, Double Single, Medium, Double Double, City Suite y Double Double Suite- y cada una se decora de forma individual, con maderas naturales y una paleta de azules, grises y negro. En los baños, baldosas negras de aire retro y techos azules suman un guiño a la casa de otra época.

El detalle sostenible se cuenta en lo cotidiano: un minibar con snacks saludables y estaciones de agua filtrada que reemplazan la botella de plástico. Hay terraza, patio central, gimnasio, masajes con reserva previa y una sala de reuniones para quienes viajan con trabajo; la casa también recibe mascotas. La propuesta entiende la estadía como una rutina posible, no como una escala.

La City Suite, con cama king, es la más generosa del recorrido, pero la lógica es la misma en todas: poca estridencia, mucha materia. El mobiliario nace de un taller bogotano y los colores bajan el volumen para que la ciudad se quede afuera. Es una manera de dormir que no se parece a la de un hotel de cadena, y esa diferencia es el lujo.

Seis tipos de habitación, una sola idea: que el cuarto se sienta como propio.

GASTRONOMÍA: DE LA GRANJA A LA CARTA

HAB Café no es el restaurante del hotel: es su cocina. El concepto farm-to-table se apoya en una granja orgánica propia en Guasca, Cundinamarca, con estándares USDA Organic, adonde vuelven como abono los residuos de la cocina. La carta cambia con las temporadas de siembra y se sostiene en lo que la tierra da.

La nueva propuesta lleva la firma del chef Felipe González, que en 2017 abrió Garden Flat, un proyecto de cenas clandestinas en Bogotá, y después se trasladó a Miami, donde fue Chef de Cuisine de Krüs Kitchen, restaurante que obtuvo un Bib Gourmand y una Estrella Verde Michelin en 2024. Su recorrido suma colaboraciones independientes con el grupo Jumeirah, de Dubái, y el rol de chef ejecutivo de Kaori, restaurante recientemente incorporado a la Guía Michelin. De ese recorrido queda un estilo que la columnista Madame Papita, en El Espectador, describió como una cocina que sabe a campo, a huerta fresca y a hoguera.

El pulpo a la parrilla llega con chimichurri de limón preservado y papitas criollas crocantes. La ensalada griega de patilla cruza feta, cebolla ocañera y una vinagreta de hierbabuena. La paletilla de cordero, la estrella de la casa, se glasea y se sirve sobre vegetales orgánicos al horno y cremoso de maíz. La Burger HAB -queso Colby Jack, BBQ de la casa, pepinillos encurtidos y tocineta crocante en pan brioche- convive con una versión de cordero con cremoso de feta, mermelada de tomate y rúgula.

Y un postre que merece su propia pausa: torta de chocolate sin harina con helado de mambe, la hoja de coca tostada y molida de la tradición amazónica, aceite de oliva extra virgen y confitura de naranja. Liliana Nope, gerente general de HAB, lo resume así: la idea es ofrecer platos que no solo alimenten, sino que cuenten una historia de frescura y origen.

La casa invita por igual a quien se aloja y a quien llega desde la ciudad: un almuerzo de negocios, una cena especial, o el brunch de los sábados, domingos y festivos, de siete de la mañana a una de la tarde, cuando la mesa cambia de ritmo.

Aquí la carta no se inventa: se cosecha.

EQUIPO: LAS MANOS DE LA CASA

HAB Hotel Bogotá lleva firma de oficio. Nicolás Vergara, cofundador y CEO, define el hotel como la culminación de una trayectoria profesional alrededor del diseño; Ana María Calle, arquitecta y cofundadora, firmó la obra y su mirada de conjunto. Liliana Nope conduce la operación como gerente general, y Felipe González, la cocina.

A ellos se suma una red de creadores colombianos que dejó huella en cada rincón: Pablo Tamayo, Venuz White, Mariana Vieira, Natalia Hoyos y Sergio Vergara, hermano de Nicolás. Ninguno firma una sala. Todos firman la casa.

Vergara lo plantea sin rodeos: ir a HAB es una experiencia mucho más auténtica que alojarse en un edificio gigante donde podrías estar en cualquier ciudad del mundo y ni te darías cuenta. Esa frase es, en el fondo, el manual de estilo de toda la casa.

En un hogar, lo que se recuerda no es el mueble. Es quién lo puso ahí.

Bogotá tiene hoteles para pasar la noche. HAB tiene una casa para quedarse. Y una cocina que, como toda casa buena, sabe a lo que viene de la tierra.


Claves GO

  • Perfecto para: Quienes prefieren una casa con carácter a una torre global: viajeros de diseño, parejas y estadías largas con un pie en el trabajo.
  • Ubicación: Chapinero Alto, el barrio que Vogue llamó el Williamsburg de Bogotá, con el Parque Portugal a una cuadra y la Zona G cerca.
  • No te pierdas: La escalera inglesa del lobby, con el chandelier de Venuz White y el retrato de Gabo de Pablo Tamayo.
  • En pocas palabras: La obra de Ana María Calle y Nicolás Vergara: tres casas, 57 habitaciones y una cocina de granja a la mesa que confirma que Chapinero Alto ya es destino.

GO Resume

  • Nombre / Lugar: HAB Hotel y HAB Café - Carrera 5 # 58-07, Chapinero Alto, Bogotá, Colombia
  • Apertura: 2021
  • Habitaciones: 57, en seis tipos (Small, Double Single, Medium, Double Double, City Suite y Double Double Suite)
  • Fundadores: Nicolás Vergara (CEO) y Ana María Calle (arquitecta)
  • Estudio de diseño: Ana María Calle; mobiliario exclusivo de Zientte
  • Arte y diseño: Pablo Tamayo, Venuz White, Mariana Vieira, Natalia Hoyos, Sergio Vergara; lámparas de Tom Dixon
  • Chef: Felipe González (@felipeganzalezz), ex Chef de Cuisine de Krüs Kitchen (Miami) y chef ejecutivo de Kaori
  • Propuesta gastronómica: Farm-to-table con granja orgánica propia en Guasca, Cundinamarca
  • Horarios HAB Café: Lunes a miércoles de 7:00 a 22:30; jueves a sábado de 7:00 a 23:00; domingos y festivos de 7:00 a 20:00
  • Brunch: Sábados, domingos y festivos de 7:00 a 13:00
  • Espacios: Terraza, patio central, gimnasio, sala de reuniones y co-working
  • Wellness: Gimnasio y masajes con reserva previa
  • Mascotas: Se admiten
  • Teléfono: +57 318 547 9611
  • Website: HAB Hotel
  • Instagram: @habhotel.co | @hab.cafe

Comparte tu opinión | Dejanos un comentario

Se deja expresamente aclarado que los comentarios realizados en los espacios de participación del Sitio son de exclusiva responsabilidad de sus autores, pudiendo estos ser pasibles de sanciones legales.

  © 2026 | Revista GO | Todos los derechos reservados | Politicas de privacidad