Gastronomia VOLVER
En un callejón peatonal de uno de los barrios más antiguos de Roma, una cocina de raíces italianas y vocabulario global conserva desde 2010 la estrella Michelin que convirtió a Cristina Bowerman en la primera mujer chef de la capital en obtenerla.
En el Trastevere, la norma es la piedra antigua, la hiedra y la trattoria. Glass Hostaria eligió la excepción: un espacio de líneas contemporáneas en Vicolo del Cinque y una cocina que entiende la tradición como punto de partida y no como destino.
El restaurante abrió en 2004 y, desde 2006, cuando Cristina Bowerman asumió su cocina, se transformó en el laboratorio de una idea precisa: una cocina romana por ubicación, italiana por fundamento e internacional por mirada.
La estrella Michelin llegó en 2010, y la propia casa informa que fue reconfirmada para 2026. Dieciséis años después, Glass sigue siendo lo que fue desde el principio: contemporáneo, cálido, independiente y deliberadamente inesperado.
UN CALLEJÓN, UN CRISTAL
La Guía Michelin describe el lugar como un antiguo taller de carruajes reconvertido, y esa memoria industrial se lee todavía en el interior: pilares de ladrillo y vigas originales conviven con techos altos, una escalera abierta y un piso parcialmente de vidrio. Las mesas son de madera clara, sin mantel, y la vajilla es de cerámica de formas irregulares.
Hay una decisión estética en cada detalle. Modernidad en el diseño, calidez en el trato y una elegancia informal, buscada, que funciona como contrapunto de las calles históricas que quedan afuera. Entrar a Glass es cruzar una puerta y cambiar de siglo sin salir del barrio.
DE CERIGNOLA A SAN FRANCISCO
La cocina de Bowerman se entiende mejor desde su biografía. Nacida en Cerignola, en la Puglia, estudió derecho y se mudó a Estados Unidos, donde San Francisco y Austin la acercaron al oficio. Se formó en Artes Culinarias en la Texas Culinary Academy, a través del programa de Le Cordon Bleu, y volvió a Italia a mediados de los años dos mil. Ese recorrido es también el título de uno de sus libros: «Da Cerignola a San Francisco e ritorno».
De ahí la mezcla que la Guía Michelin describe como influencias del Lazio con inspiraciones de Asia y América Latina. Y de ahí también la frase que resume su método: «Cada plato cuenta una historia, un mensaje transmitido con cuidado».
LA TÉCNICA AL SERVICIO DE LA IDEA
En Glass, el punto de partida es el ingrediente y la pregunta de qué puede llegar a ser. La producción italiana y la memoria culinaria aportan la gramática; los viajes, la técnica y el intercambio cultural amplían el vocabulario. Fermentación, acidez, textura y sabor concentrado atraviesan la carta, pero la técnica nunca es espectáculo: cada elemento tiene una razón de estar en el plato.
La sostenibilidad forma parte del mismo método. La casa trabaja para reducir el desperdicio, elegir proveedores responsables y construir relaciones de largo plazo con los productores.
La propuesta se organiza en dos menús degustación de seis pasos, uno de la casa y otro vegetariano, que comienzan con una entrada sorpresa y burbujas. Entre los platos que hoy figuran en la carta aparecen el sashimi de pescado, el cordero y los ravioles líquidos de Parmigiano Reggiano, que se ofrecen como adicional. También se puede elegir a la carta, con un mínimo de dos platos. La carta cambia con las estaciones, por lo que conviene consultar el menú vigente al reservar.
EL TRASTEVERE, DEL OTRO LADO DEL TÍBER
El Trastevere es uno de los barrios más antiguos y tradicionales de Roma: calles empedradas, muros cubiertos de hiedra y la fuente de la Piazza Trilussa. Un lugar que se recorre sin apuro, al otro lado del Tíber, lejos de la Roma de los monumentos.
Glass propone otra velocidad. Se entra por el callejón y el ritmo cambia: una sala de luz cálida, cocina de autor y un servicio que acompaña sin imponerse. Puede reservarse para la cena de miércoles a domingo, o para el almuerzo los fines de semana, una opción que permite después retomar el barrio a la luz del día.
El reconocimiento acompaña a la propuesta. Además de la estrella Michelin, la Guía Gambero Rosso distingue a Bowerman con dos tenedores, y su trabajo fue reconocido con premios como el Il Gusto Award, Ambassador of Italian Taste (2024) y el nombre de Forbes entre las cien mujeres italianas exitosas (2023).
Glass no le pide a Roma que olvide su pasado. Le propone mirarlo desde otro ángulo, a través de un cristal, en un callejón que conoce de memoria. Después, el Trastevere vuelve a ser el mismo barrio, pero con una pregunta más.
GO RESUME
Restaurante: Glass Hostaria
Chef: Cristina Bowerman
Dirección: Vicolo del Cinque 58, 00153, Trastevere, Roma
Distinciones: 1 estrella Michelin (desde 2010) y 2 tenedores Gambero Rosso
Horarios: Cena: miércoles a domingo, 19:00 a 22:30. Almuerzo: sábados y domingos, 12:00 a 15:00
Menús: Menú degustación Glass y menú vegetariano, 6 pasos, ? 135 por persona (bebidas no incluidas)
Teléfono: +39 06 58335903
Reservas: Glass Hostaria (www.glasshostaria.it)
Victorio Vellido Rubinetti
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