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Cap de Creus, el paraje donde viven los dioses

El mar y el viento han modelado a su antojo este bello paisaje que te dispones a descubrir. Cuídalo como si fuera tu mayor tesoro. El Cap de Creus está situado en la parte más oriental de la Península Ibérica y es uno de los parques naturales mejor conservados de España.

Su protección llegó en 1998: su fondo marino, uno de los más ricos del Mediterráneo, y una geología capaz de inspirar cuadros, tenía que protegerse. El Parque, entre tierra y mar, ofrece una diversidad paisajística incomparable, en sus más de 13.000 hectáreas (la terrestre son 10.780 hectáreas y, la marítima, 3.064) conviven islotes, acantilados, escollos, viñedos, corales, aves, dólmenes, castillos, calas y playas escondidas, además de pueblos con mucho encanto -de hecho, son algunos de los más bonitos de Cataluña-.

El Cap de Creus se sitúa en la comarca del Empordà y se extiende por los municipios de Cadaqués, Port de la Selva, Llançà, Roses, Pau, Vilajuïga y Palau-saverdera. Dentro de él, se distinguen tres parajes de interés nacional: en el norte, el cap Gros-cap de Creus, en el sur, la punta Falconera-cap Norfeu, y en el oeste, la serra de Rodes.

UN PAISAJE DE LOS DIOSES

Empezamos este viaje en el Paraje de Tudela, un espacio natural único por su valor geológico, ubicado en la Punta del Cap de Creus. El famoso viento de tramontana, la salinidad y el agua han dado formas escultóricas a las rocas erosionadas, siendo este el principal encanto del parque.

En los años 70 estuvo ocupado por una "ciudad de vacaciones" llamada Club Mediterranée, pero por suerte, en 1998 cuando el parque quedó protegido como espacio natural, se demolió y se iniciaron los pasos para su conservación, quitando plantas invasoras y los edificios.

Paraje de Tudela.

Salvador Dalí fue uno de los fieles defensores del Paraje de Tudela, aquí venía a inspirarse durante largas horas. Su casa en Portlligat se encuentra a escasos kilómetros y las formas geológicas, perfectamente señaladas en el parque, son fácilmente identificables en sus cuadros.

Estas eran las palabras del pintor, que además han quedado grabadas para siempre en el inicio del sendero del Paraje de Tudela.

"Esta parte comprendida entre el Camello y el Águila que tú conoces y amas tanto como yo mismo, es y debe seguir para siempre siendo geología pura, sin nada que pueda mistificarlo; hago cuestión de principio. Es un paraje mitológico que está hecho para dioses más que para hombres y hace falta que continúe tal como está."

¿Cómo visitarlo? El Paraje de Tudela no se puede visitar en coche, dispone de una ruta completamente señalizada a pie (y perfecta para ir con bebés y niños) de unos 60 minutos. Es una ruta que va hasta el Mirador de cala Culip, y desde allí, se visualiza el faro de Cap de Creus.

Puedes llegar hasta aquí haciendo senderismo, o bien tomando un bus turístico (pasan cada 20 minutos) desde el parking que se encuentra en el corral d'en Morell. Este bus tiene dos paradas, la primera en el Paraje de Tudela y, la segunda, en el Faro de Cap de Creus. Solo está permitido llegar en coche, si tienes reserva en el restaurante del faro.

Una vez en el faro, que todavía está en funcionamiento, hay varias rutas de senderismo muy interesantes. En el punto de información encontráis todas las posibilidades, pero algunas de ellas son la ruta que va a la Cova de s'Infern (de unos 45 minutos). Se trata de una cueva excavada por la erosión eólica del mar y del viento, que posiblemente debe su nombre a que, cuando recibe los primeros rayos de sol, provocan una coloración rojiza propia del infierno.

Desde la punta del Cap de Creus se puede llegar hasta cala Jugadora (a media hora aproximadamente), una de las más bonitas de esta parte del Cap de Creus. Se trata de una calita de aguas azules, tranquila, pero eso sí, hay que llevar buen calzado para llegar hasta ella. Antes se encuentra cala Fredosa, donde no está permitido el baño, pero ofrece unas vistas maravillosas del lugar.

Hay dos caminos más para recorrer esta parte del Cap de Creus: el camino antiguo de Cadaqués al faro; y el GR 11 transpirenaico.

Como si de un círculo que debe cerrarte, la visita a esta zona del Cap de Creus puede completarse en la Casa-Museo de Salvador Dalí en Portlligat. Aquí vivió hasta la muerte de Gala, cuando definitivamente se trasladó al Castillo de Púbol. Para visitarla es recomendable comprar las entradas con antelación.

Sant Pere de Rodes

Hablar del Parque Natural de Cap de Creus es hablar de sus maravillosas calas y pueblos, pero también de su arquitectura románica. No puedes irte sin visitar el Monestir de Sant Pere de Rodes, un coloso sobre la serra de Rodes desde el cual se disfrutan unas vistas privilegiadas.

Desde el siglo XI al XIV fue el principal centro espiritual del condado de Empúries y su esplendor se puede comprobar por sus grandes dimensiones. Está formado por una iglesia, un campanario, un claustro, una sacristías, las dependencias convencionales para vivir y el palacio del Abad. Poco antes de llegar, se encuentran los restos del pueblo medieval de Santa Creu de Rodes, entre los que destaca la iglesia de Santa Helena de Rodes.

DONDE DORMIR

Escogemos para dormir un pequeño hotel boutique en el pueblo de Cadaqués. Casa Nereta respira la esencia de casa ampurdanesa, con mucho gusto por la arquitectura mediterránea, el arte, los techos altos con bigas de madera, alfombras de yute, olivos... Y donde, sobre todo, se respira mucha, mucha paz.

Cada una de sus 12 habitaciones es única, así como sus espacios: un sala comedor con luz natural y grandes ventanales, una terraza para desayunar refugiados del viento y una pequeña biblioteca porque Cadaqués es eso, mucha serenidad y tiempo para descansar.

La casa, originaria de 1952, fue completamente reformada. Entre sus virtudes se encuentra su pequeño bistró, donde comer platos típicos de la zona con producto de calidad y de temporada, lo más importante. Además, está situada a 5 minutos caminando del centro de Cadaqués, por lo que su ubicación es perfecta para descubrir los encantos de esta villa marinera que apetece todos los días del año.

DÓNDE COMER Y COMPRAR

He aquí algunos de los lugares donde comprar y comer en el Cap de Creus:

Narita Cadaqués: nuevo restaurante en el corazón de Cadaqués ideal para tapear o comer como en un izakaya japonés. Ellos mismos dicen "alma japonesa, cuerpo mediterráneo".

Es Racó d'en Dani: ubicado en la playa de Portlligat es un restaurante-bar con mucha solera y años a sus espaldas. Pescado fresco y buen servicio.

Restaurante Compartir: es el restaurante por excelencia de Cadaqués. Su concepto, tal y como dice su nombre, son platos para picar y compartir en la mesa.

Restaurante Talla: tapas de cocina de mercado con vistas privilegiadas en Cadaqués.

Restaurantes Chirashi: Si buscas sushi en Cap de Creus, este es el lugar donde debes ir.

Set Cadaqués: bar para tomar copas y pasar un buen rato con música y ambiente.

Es Fornet: Cafés, desayunos y pasteles típicos.

Els Millason: Los millason (pasteles franceses) tienen mucho éxito en Cadaqués. Para comprarlos tienes que ir al Carrer Miquel Rosset, 23.

Pastisseria Can Cabrisas: Si vas a comprar los taps de Cadaqués (pequeño bizcochitos con forma de tapón), pídelos aquí.

El Colmado: pequeña tienda de decoración típica con los clásicos capazos. Querrás llevártelo todo.

Santa Rita: espacio colaborativo dedicado al arte en el corazón de Cadaqués.

Linckia Sabons: tienda de jabones, velas y artesanía local.

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